25 de agosto de 2013

Nuevo despertar

Apenas acabo de volver de mi paraíso en el noroeste español y los domingos ya vuelven a ser rutina. Yo. Mi música, mi portátil y mis pensamientos. El domingo siempre ha sido el día de pensar en profundidad sobre todo en general y sobre a dónde va mi vida en particular. 
Pero esta vez todo es extraño. Por primera vez en 19 años no hay ningún representante del género masculino del que enamorarme y sin embargo, me siento más viva y feliz que nunca. 

Supongo que ha llegado mi momento. Tras un largo historial de gustos fallidos e intentos de relación frustrantes llegó alguien que me sacó de mi ensimismamiento y abrió mi puerta a la seguridad y la confianza. Al positivismo y a la libertad. Y no me importó que cerrara la puerta al nosotros. Supongo que nunca hubo un nosotros. Sólo dos personas atraídas el uno por el otro que buscaban su lugar en el mundo y se ayudaron a encontrarlo. 

Ahora sé con certeza lo que quiero. Y soy yo misma. Me quiero de una manera en la que no lo había hecho nunca. Por fin sé a lo que estoy dispuesta y lo que me merezco.
Así que sólo cuando aparezca alguien capaz de quererme como realmente se quiere a alguien, me plantearé salir de mi, finalmente, aceptada soltería.  
Qué puedo decir. Sé que me ha costado demasiado tiempo darme cuenta de todo esto pero este año he tenido muchísima ayuda. De personas que no conocía y que lo han cambiado todo. Personas a las que nunca les podré agradecer lo suficiente todo lo que han hecho por mí pero que sé que se alegran de que haya cambiado mi manera de ver el mundo porque se han esforzado como nadie para que lo consiguiera. 
Y sólo queda una semana para empezar la universidad pero voy con más ganas y energía que nunca. Deseando ver a personas a las que echo de menos. Y preparada para conseguir mis metas y sueños. Después de todo, ya iba siendo hora :)

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