11 de agosto de 2014

Wishes

La piel de gallina al entrar en el ocaso. Pero no siento el frío sino una calidez inusual que me recorre interiormente. Las olas juguetean a mi alrededor, acogiéndome como una más. Podría pasarme horas paseando por la arena. Me siento viva y en paz conmigo misma aquí.
Sin embargo, ahora mismo desearía estar un poco lejos. O por lo menos, tener la compañía de quien me hace falta.
Una casualidad. Claro que siempre suele empezar así. Unas palabras en el momento apropiado y todo se vuelve distinto. Es difícil no rendirse a los encantos de alguien que se parece tanto a ti.

El miedo a lo nuevo y desconocido es palpable. Mi fiel compañero. Esta vez no iba a ser diferente. Pero la experiencia resulta aterradora.
Una cita. Es todo lo que necesito para saber qué hacer. Sin embargo... podría ser el camino a mi perdición. Nunca he estado preparada para la distancia y ahora... no puedo evitar plantearme si, de salir bien, sería capaz de seguir adelante. ¿Será posible?


Demasiadas promesas por cumplir y me pregunto si por primera vez se cumplirán o será la misma historia de siempre. No sé si quiero pensarlo.
Perdida como siempre y ya se pone el sol. Quizás encuentre respuestas en las estrellas. Es el momento de pedir deseos y esperar que todo salga bien. Es el momento de
 lanzarse a la aventura.

6 de junio de 2014

I think I'm Gonna Like it Here

Quizás sentir la corriente que circulaba a través de las hojas del árbol que llevaba años bajo la casa de mis abuelos despejó las incógnitas. El pelo al viento, ondeante, tomando la forma que de normal no conseguía. Podía sentir la libertad del verano recorriendo todo mi sistema circulatorio. La música alta y el corazón exaltado. Cada latido era muestra de que todos los segundos de nuestras vidas importan.
Una ciudad casi desconocida pero familiar al mismo tiempo. Calles por las que he paseado desde pequeña me parecen ahora nuevas. Gente extraña que me mira con desconfianza pero sonríe cuando doy muestra de la alegría que llevo en el cuerpo. Los problemas no parecían ser relevantes ayer a la tarde.
Tal vez es que Pamplona saca lo peor de mí. Tal vez sea yo, con mis antiguos miedos e inseguridad acechando, esperando la mínima oportunidad para hacer aparición. Por suerte, desde hace un tiempo soy capaz de aplacarlos y poner mi mejor cara al mundo. Porque es la que el mundo se merece.
Porque nunca se sabe qué puede pasar o quién puede aparecer. Porque hay veces que la vida te sorprende y tienes que estar preparado para no desperdiciarlo.



10 de abril de 2014

Brillante luz de esperanza

Imposible no darse cuenta de la belleza que encierra un día soleado. La luz brillante del astro rey ocupa cualquier sombra de amargura. El todavía tímido canto de los pájaros intenta sobreponerse al inmenso ruido que hacen los malos pensamientos. Puede verse cómo empiezan a asomar las sonrisas más sinceras, expectantes de verano y calor. Todo el mundo parece más feliz en días como el de hoy.
Hasta se tienen más ganas de estudiar. Las ansias de libertad son infinitas pero el peso de la responsabilidad es más liviano cuando los rayos del sol iluminan y aclaran las ideas. 
Música alegre y el corazón contento. La mezcla perfecta para contagiar al mundo. Un baile inconsciente e improvisado hace aparición hasta en los sitios más inoportunos.
Realmente me da igual. La felicidad es para compartirla, no para esconderla. Como el positivismo que desprenden algunas personas y que todos deseamos para nosotros. El mismo que teníamos en nuestra tierna y dulce infancia, cuando nada más importaba. 


Por eso, en días como hoy sí me siento así. Alegre y contenta. Expectante. Con ganas de que la vida siga su curso, transparente y hermoso como el de un gran río que desemboca al mar. Constante pero emocionante. En resumidas cuentas, viva y feliz. 

20 de febrero de 2014

Cosas que no se olvidan

Bondad, sinceridad, amistad. Un punto de locura que a veces  lleva al extremo. Un halo de fuerza y energía que irradia luz y se contagia aunque estés en la distancia. El reflejo del alma más pura que he encontrado hasta el momento. 
Hablo de la persona que, de la nada, tuvo la paciencia y la valentía para intentar cambiar mi visión triste del mundo. No sé qué sería ahora mismo de mí si no le hubiera conocido. Probablemente seguiría hundida en la más profunda soledad interior y nadie se habría dado cuenta. Pero él lo hizo.
Releo nuestras conversaciones desde el poco de empezar en el caótico mundo de la medicina en las que se puede ver cómo dos compañeros de clase se sumergen de lleno en el mundo de la amistad sin apenas darse cuenta.
Noches y días de lágrimas, risas, melancolía y felicidad. Ánimos que no se acababan ni se acaban nunca. Una preocupación más que sincera, muestra de todo el apoyo que es capaz de darme.
¿Cómo poder describir todo lo que ha hecho por mí en tan solo unas pocas palabras? Me parece algo casi imposible.
Es la constancia lo que más llamó mi atención. Nunca se cansó de enseñarme a quererme más a mi misma y  a darme cuenta de que el camino de oscuridad que había elegido hacía ya tiempo no era el correcto. No dudó en reñirme cuando veía que me estaba perdiendo de nuevo. No se lo puse fácil, pero nunca desistió conmigo.
Ahora estaría perdida y, sin embargo, me estoy convirtiendo en la persona de la que puedo estar orgullosa. La persona que fui hace muchos años pero que desapareció debido a las malas elecciones. Y fueron muchas, pero depositar mi confianza y amistad en él no fue una de ellas. Ni de lejos.
No podría haberlo hecho sin su ayuda totalmente desinteresada. Y no quiero decir que no hayamos tenido nuestras malas rachas o épocas de "abandono" pero sé que pase lo que pase va a encontrar las palabras adecuadas para ponerme una sonrisa y darme la fortaleza necesaria para seguir adelante. Siempre buscando el lado positivo incluso cuando todo se tuerce. Siempre dispuesto a dar un abrazo que cura hasta las heridas más profundas y dolorosas.
Nadie sabe hasta qué punto estoy agradecida de haberle conocido. Sólo digo que todos aquellos que contamos con su presencia en nuestro día a día, somos demasiado afortunados. Y los que no le conozcáis, deberiáis. Es alguien que merece la pena tener como amigo.
Así que nunca podré negarle ningún favor, porque me dio lo mejor que se le puede dar a alguien: la oportunidad de cambiar mi vida a mejor y de ser mejor persona. Aunque sólo sea la sombra de lo grande que es él =)

21 de noviembre de 2013

Catastrophe and the cure

Quiero creer en la bondad de la gente, en que cada persona siempre tiene la mejor intención. Quiero creer que nunca volveré a estar sola, o que no volveré a caer en la autocompasión o la debilidad. Quiero creer que hay personas que cambian tu vida con una sola mirada o un simple beso. Quiero creer en tantas cosas que a veces me pregunto si no sería mejor dejar de creer. ¿Pero entonces qué sería de nosotros?
Inseguridad y desconfianza. La pérdida total de cualquier esperanza. El miedo en su estado más puro. 
La lucha interna constante entre lo que quieres y lo que es mejor para todos. No puedo sentirme así. No puedo permitir que mi bienestar esté a expensas de los demás. No siempre puedo ponerme en un segundo plano porque siento que si lo hago desapareceré en cualquier momento. Me aterra ser egoísta con aquellas personas que se esfuerzan cada día por hacer de este mundo un lugar seguro para mí. Pero también necesito atención y protección. Y no puedo pedirla. No es algo que tiene que salir de mí. De mí sale cuidar de todos aquellos que me importan, pase lo que pase, por muy mal que yo me encuentre.
Dicho así parece que estoy abandonada a mi suerte. Tampoco es eso. Pero al caer la noche, cuando sólo coexisten la oscuridad y mis temores, cuando sólo se oye el eco de mis pensamientos en el silencio más sepulcral... Es ése momento de máxima soledad en el que yo me pregunto..¿Y quién cuida de mí? ¿Quién tira de mí para que no hunda más los pies en las arenas movedizas? 
Quiero ser grande, cumplir mis metas y sueños. Dar el máximo de mí en todos los aspectos de mi vida. Cambiar aquello de lo que no me enorgullezco y que no me trae más que problemas. Sacar esa inseguridad irracional de dentro de mí y poder vivir sin fantasmas que me persigan y me desequilibren.
Pero ahora que conozco lo que es querer a alguien y que ese sentimiento sea mutuo, no quiero tener que hacer todo esto sola. Mi fuerza se multiplica si siento su apoyo. Y no puedo permitir que esa fuerza se desvanezca porque ya he intentado seguir adelante sin ayuda y no ha dado resultado. 

14 de noviembre de 2013

Even fairy tale characters would be jealous

A veces me doy cuenta de la diferencia que supone un día o, en este caso, una noche. La persona indicada en el lugar indicado. Casualidad lo llamarían algunos, pero yo prefiero pensar en Destino. Un espíritu solitario desde hace demasiado tiempo que encuentra su camino en el mundo; un camino en la mejor compañía.
Todo cambia. Te sientes segura. Nada malo puede pasar al lado de esa otra persona que ha puesto el color al gris que antes cubría los paisajes. Una inspiración constante. Una mano que tira de ti cuando haces el amago de caer. Una dosis necesaria de la droga más sana que existe.
A ratos sigo sin creerme la suerte que tuve de conocerle.
Se dice que el tiempo pasa más rápido cuando se es feliz y yo por fin puedo decir que es verdad. Ha pasado un mes y ni siquiera me he dado cuenta. Las horas a su lado parecen minutos. Pero todo el tiempo es de calidad. 
Podría pasarme un eternidad viéndome reflejada en esos ojos que me observan con dulzura. Mi capacidad de abstracción cuando me abraza se eleva hasta el infinito. Es una sensación de paz interior y de cariño incondicional que desconocía hasta el momento. 
No importa lo mal que me encuentre que siempre da con la manera de hacerme sentir mejor. Aunque sea con la tontería más grande del mundo. Porque todo hay que decirlo, tontos somos bastante :)
Es increíble lo positivamente que ha influido en mí en tan poco tiempo y me gustaría pensar que yo he tenido el mismo efecto sobre él. 
Me asombra lo parecidos que somos en algunas cosas, sobre todo en aquellas de las que los demás se aprovechan. Hacer sacrificios por los demás es algo que parece encantarnos y casi siempre son en vano. Pero por intentarlo que no quede. Claro que desde hace un poco más de un mes, mi mayor prioridad es que él esté bien. Pase lo que pase. 
Por eso no me importa ceder el protagonismo a los demás. Incluso cuando me pongo mandona y egoísta sé que va a hacer lo que es mejor para los dos. Supongo que en eso consiste una relación. 
Además, aunque algo me moleste, al final del día, saber que me quiere y que yo le quiero a él no lo cambio ni por todo el oro del mundo.
Fue una puerta a la esperanza y a la felicidad. Un viaje al mundo de las sonrisas no fingidas y de las lágrimas alegres. Un salto a una vida llena de grandes momentos. 
Y debe saber que a mí no me verá quedarme quieta mientras el mundo le hace daño y, que si en ciertos momentos tengo que ser fuerte por los dos, lo seré. Y a los fantasmas que les vaya bien en el baúl del pasado. Ahora él tiene la llave para mantenerlos siempre encerrados y bajo control. Y sé que está en las mejores manos. En las mismas que me hacen sentir querida cuando me acaricia. 
Le quiero. Mucho. Como sabía que estaba preparada para querer pero no había encontrado a la persona adecuada. Y él lo es. Mi persona favorita en el mundo. La otra mitad de mí.