6 de junio de 2014

I think I'm Gonna Like it Here

Quizás sentir la corriente que circulaba a través de las hojas del árbol que llevaba años bajo la casa de mis abuelos despejó las incógnitas. El pelo al viento, ondeante, tomando la forma que de normal no conseguía. Podía sentir la libertad del verano recorriendo todo mi sistema circulatorio. La música alta y el corazón exaltado. Cada latido era muestra de que todos los segundos de nuestras vidas importan.
Una ciudad casi desconocida pero familiar al mismo tiempo. Calles por las que he paseado desde pequeña me parecen ahora nuevas. Gente extraña que me mira con desconfianza pero sonríe cuando doy muestra de la alegría que llevo en el cuerpo. Los problemas no parecían ser relevantes ayer a la tarde.
Tal vez es que Pamplona saca lo peor de mí. Tal vez sea yo, con mis antiguos miedos e inseguridad acechando, esperando la mínima oportunidad para hacer aparición. Por suerte, desde hace un tiempo soy capaz de aplacarlos y poner mi mejor cara al mundo. Porque es la que el mundo se merece.
Porque nunca se sabe qué puede pasar o quién puede aparecer. Porque hay veces que la vida te sorprende y tienes que estar preparado para no desperdiciarlo.