30 de agosto de 2013

Una retirada a tiempo es una victoria



¿Cuándo dejará tu recuerdo de cortarme la respiración? ¿Qué hicimos para estropearlo con tanta rapidez que ni siquiera tuve tiempo de sentirme dolida?






La cuestión es que todo estaba roto incluso antes de que nos abandonáramos a la lujuria. Algo se estropeó y se perdió la magia del principio. No te echo de menos. No desde que el silencio pudo más que los sentimientos. Ni siquiera me planteo volver a verte alguna vez pero... ¿por qué tu rostro me persigue al fin del mundo? 


Mire donde mire estás tú, pero no lo eres. Se me para el corazón. Quizás es que la presión de que podríamos encontrarnos en cualquier esquina es todavía demasiado grande. No sé cómo reaccionaría. Porque estoy segura de que la atracción y la pasión siguen existiendo. Sin embargo, ya no hay sentimientos. Es un caso de lucha entre corazón y cuerpo. La cabeza ni siquiera interfiere. Supongo que estará harta de quebraderos y se habrá tomado unas vacaciones. Lo mejor que podía hacer.


No sé. Yo soy diferente pero tú no habrás cambiado nada. No estabas preparado para que nadie se preocupara por ti y yo no sabía hacer otra cosa. Pero ya no me importa. Sólo espero que aprendas antes de que sea tarde . El tiempo compartido fue corto pero intenso. Me enseñaste una lección valiosa, me diste el último empujón para salir de las tinieblas y me devolviste la seguridad que había perdido hacía ya demasiado. Por suerte, esa seguridad no te la llevaste cuando decidiste desaparecer. Por eso no estoy triste ni te echo de menos. Ahora soy yo. Sin tapaderas ni fortalezas de cristal.


¿Que podía haberte querido? Muy probablemente. Pero no hubiera salido bien. Así que no me arrepiento de que todo terminara. Raro sí, pero yo hice todo lo que tenía que hacer y no pienso arrepentirme de eso.




Zsa Zsa Zsu. Sí, lo sentí contigo. Cada vez que te miraba o hablaba contigo. Pero ya no estás y la sensación desapareció cuando te marchaste. Pero sé que volveré a sentirla. No sé ni cuándo ni con quién, ni tengo prisa por saberlo. Sólo espero que la próxima vez, merezca la pena.

25 de agosto de 2013

Nuevo despertar

Apenas acabo de volver de mi paraíso en el noroeste español y los domingos ya vuelven a ser rutina. Yo. Mi música, mi portátil y mis pensamientos. El domingo siempre ha sido el día de pensar en profundidad sobre todo en general y sobre a dónde va mi vida en particular. 
Pero esta vez todo es extraño. Por primera vez en 19 años no hay ningún representante del género masculino del que enamorarme y sin embargo, me siento más viva y feliz que nunca. 

Supongo que ha llegado mi momento. Tras un largo historial de gustos fallidos e intentos de relación frustrantes llegó alguien que me sacó de mi ensimismamiento y abrió mi puerta a la seguridad y la confianza. Al positivismo y a la libertad. Y no me importó que cerrara la puerta al nosotros. Supongo que nunca hubo un nosotros. Sólo dos personas atraídas el uno por el otro que buscaban su lugar en el mundo y se ayudaron a encontrarlo. 

Ahora sé con certeza lo que quiero. Y soy yo misma. Me quiero de una manera en la que no lo había hecho nunca. Por fin sé a lo que estoy dispuesta y lo que me merezco.
Así que sólo cuando aparezca alguien capaz de quererme como realmente se quiere a alguien, me plantearé salir de mi, finalmente, aceptada soltería.  
Qué puedo decir. Sé que me ha costado demasiado tiempo darme cuenta de todo esto pero este año he tenido muchísima ayuda. De personas que no conocía y que lo han cambiado todo. Personas a las que nunca les podré agradecer lo suficiente todo lo que han hecho por mí pero que sé que se alegran de que haya cambiado mi manera de ver el mundo porque se han esforzado como nadie para que lo consiguiera. 
Y sólo queda una semana para empezar la universidad pero voy con más ganas y energía que nunca. Deseando ver a personas a las que echo de menos. Y preparada para conseguir mis metas y sueños. Después de todo, ya iba siendo hora :)